En el mes de Marzo de este año una amiga con un sentimiento de solidaridad muy grande ante el accidente que sufriera Mani y la situación familiar que ésto ocasionó realizó gestiones a través de un grupo de intercambio con Aspen, sabiendo de las donaciones que con motivos de salud realiza una institución de ese lugar. La solicitud fue una silla de ruedas automática que facilitaría enormemente la movilidad de Mani y su autonomía, sobre todo en una geografía tan irregular como la de nuestra ciudad.
Supimos de la aprobación de la donación y festejamos con alegría ésta posibilidad que parecía tan cierta y tangible. Seguimos de cerca todas las novedades al respecto del probable destino de la silla. Estuvimos atentos también a las comunicaciones con el Instituto Fleni para saber de los requisitos técnicos que debía tener la silla en cuestión.
A casi nueve meses de las gestiones que iniciara ésta querida amiga la silla no está en Bariloche ni sabemos de su destino.
Pensamos que probablemente intereses particulares o trabas de tipo administrativo hacen que aún Mani no pueda contar con esta valiosa ayuda. La expectativa de recibir la silla automática pareciera alejarse. La esperanza de que Mani cuente con ella está latente.
Sabemos que la buena voluntad de gente ligada a esta gestión puede aportar mucho facilitando que la silla llegue a su destino mas deseado. Apelamos a quien lo puede hacer.
Queremos compartir ésta alegría con alguien que todos los días nos regala una lección de vida: *MANI*.
Gracias!
Amigos de Mani, Gladys y Fernando
